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viernes, 31 de enero de 2014

La ignorancia de la sangre (Robert Wilson)

Fuente: Amazon
En palabras de su autor, La ignorancia de la sangre es el último libro del cuarteto de Javier Falcón en Sevilla, y la historia que narra transcurre en septiembre de 2006, apenas unos meses después de lo acontecido en Los asesinos ocultos.
Todo comienza cuando se produce un accidente de tráfico en la autopista que une Algeciras y Jerez de la Frontera en plena noche. Hay dos vehículos implicados y dos víctimas mortales. Uno de los fallecidos resulta ser un miembro de la mafia rusa, y en su vehículo aparecen un maletín cerrado con llave, una pistola, una porra ensangrentada y una maleta con casi ocho millones de euros. Cuando la policía abre el maletín descubre que contiene discos con vídeos en los que puede verse a autoridades locales en situaciones comprometidas.
Por su parte, Falcón continúa investigando la explosión del edificio de viviendas de Sevilla meses atrás. Mientras tanto, sigue de cerca otro caso: la muerte de su ex mujer a manos de Esteban Calderón, juez instructor del caso del atentado y amigo personal de Falcón.
Los vídeos hallados en el vehículo siniestrado llevan a Falcón a relacionar al fallecido y sus cómplices con los autores materiales del atentado y a sospechar que la mafia rusa trató de implicar a Calderón en la muerte de su esposa. Y todo apunta a que está en lo cierto, porque pronto comienza a recibir amenazas telefónicas, una posible testigo es asesinada y el hijo menor de la mujer con quien Falcón ha iniciado una relación sentimental es secuestrado, exigiéndose como rescate el dinero y los discos incautados.
Como he apuntado al reseñar las entregas que la preceden, no es aconsejable leer esta novela sin haber leído las anteriores. Por lo demás, sólo espero que no sea el último caso de Javier Falcón, aunque el próximo no está ambientado en Sevilla.

viernes, 30 de agosto de 2013

Los asesinos ocultos (Robert Wilson)

Fuente: Amazon
Tercera entrega de la tetralogía protagonizada por el inspector Javier Falcón. La acción transcurre en Sevilla en el mes de junio de 2006 y comienza con el hallazgo de un cadáver en un vertedero. La identificación de la víctima se ve dificultada por el hecho de que le han sido cortadas las manos y quemado el rostro con ácido. Más tarde se descubrirá que la causa de la muerte fue envenenamiento con cianuro.
Apenas un día después de empezar a trabajar en el caso, una bomba hace explosión en un edificio de apartamentos cuyo sótano alojaba una mezquita. Dos hombres de nacionalidad marroquí fueron vistos el día anterior al suceso descargando dos furgonetas de material en la mezquita, supuestamente alimentos. Ello, unido al hecho de que había gente en el interior de la mezquita en el momento de la explosión, hace pensar en un atentado suicida en la línea de los del 11 de marzo de 2004 en Madrid o el 7 de julio de 2005 en Londres. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) solicitará la cooperación de Falcón por sus contactos en Marruecos (léase El ciego de Sevilla) para tratar de identificar a los autores del atentado.
Pero cuando los análisis realizados en el lugar del suceso revelan que la cantidad de explosivo empleada era muy superior a la necesaria para derribar el edificio, Falcón deshecha la hipótesis del atentado suicida y empieza a barajar otras opciones, como que en la mezquita se fabricaran bombas dirigidas a otro u otros objetivos y que una de ellas explotó mientras la preparaban o incluso que todo haya sido una maniobra de distracción y haya un verdadero atentado en curso en otro lugar. En cualquier caso, ¿existirá alguna relación con el cadáver hallado la noche anterior al suceso?
Como ya ocurriera con Condenados al silencio, nos encontramos ante una historia muy intensa cuyo planteamiento hace aconsejable la lectura previa de las novelas anteriores para no perderse en el argumento, pero que no defraudará a los seguidores de la serie.

viernes, 1 de marzo de 2013

Condenados al silencio (Robert Wilson)

Fuente: Amazon

Tal y como indica el subtítulo del libro, Condenados al silencio es un nuevo caso del inspector Javier Falcón, el segundo tras El ciego de Sevilla. Cabe mencionar que ambas novelas han sido recientemente adaptadas a la pequeña pantalla en forma de miniserie de 4 episodios (más información).
La acción transcurre en el mes de julio de 2002, y comienza con la aparición de los cuerpos de un hombre y una mujer en su casa en un exclusivo barrio sevillano. La mujer habría sido asfixiada con una almohada, mientras que el hombre parece haber ingerido una botella de detergente desatascador. Ello, unido al hecho de que la pareja había dejado la noche anterior a su único hijo al cuidado de una vecina, hace pensar que el hombre asesinó a su esposa y luego se suicidó. Pero cuando el registro del domicilio revela que el hombre ocultaba en un congelador una pistola, un pasaporte argentino y una llave, Falcón se plantea la teoría de un doble asesinato.
Sucesivos interrogatorios a los vecinos, socios y familiares de la pareja revelarán que el fallecido, constructor de profesión, tenía proyectos inmobiliarios en común con dos hombres de nacionalidad rusa, lo que sugiere que su negocio servía como tapadera para el blanqueo de dinero por parte de la mafia rusa.
Pero apenas comienza a indagar en esa dirección, Falcón se convierte en el blanco de una serie de amenazas, a la vez que se producen dos nuevos suicidios: primero, el de un vecino de las dos primeras víctimas, y después el de un veterano policía al que Falcón había solicitado asesoramiento.
En conclusión, estamos ante un thriller psicológico en la misma línea que la anterior entrega de la serie y con muchas conexiones entre sus argumentos, lo que hace aconsejable leerlas en orden para mayor disfrute de ambas.

jueves, 27 de diciembre de 2012

El ciego de Sevilla (Robert Wilson)

Fuente: Amazon
Esta novela, publicada en España en 2003, constituye la primera entrega de la serie protagonizada por Javier Falcón, inspector jefe del Grupo de Homicidios de Sevilla. Uno de los factores que me animó a leerla es precisamente el hecho de tratarse de una historia ambientada en España escrita por un autor británico, aunque residente en Portugal, país donde ya ambientó otra de sus novelas.
La acción tiene lugar en Sevilla durante la Semana Santa de 2001. El dueño de una cadena de restaurantes es hallado muerto en su casa con los párpados cortados, al parecer para obligarle a visionar un vídeo. Por casualidad Falcón encuentra en la escena del crimen una fotografía en la que aparece su difunto padre junto a la víctima. Tras interrogar a la viuda del fallecido, a sus hijos y a sus empleados y no hallar ningún hilo del que tirar, Falcón decide buscar pistas que le orienten en la resolución del caso en los diarios de su padre, un artista que en su juventud militó en la Legión durante la Guerra Civil y que también estuvo en Rusia con la División Azul.
En cuanto al estilo, este libro me ha recordado mucho a otra obra de Robert Wilson, Sólo una muerte en Lisboa. Como en aquella ocasión, también el autor recurre a la narración en dos tiempos: alterna entre la investigación del caso por parte de Falcón, por un lado, y la vida del padre de éste, plasmada en sus diarios, por otro. El resultado es una historia tal vez menos ágil de lo que acostumbran a ser los thrillers, pero no por ello menos digna de mención.