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martes, 11 de abril de 2017

Sombras de agua (Félix G. Modroño)

Sombras de agua Félix G. Modroño
Tercera entrega de las aventuras de Fernando de Zúñiga, médico y detective en la España del siglo XVII. Si en las dos primeras (La sangre de los crucificados y Muerte dulce) tuvimos ocasión de acompañar al protagonista en sendos viajes a lo largo de la geografía española, esta vez deberá desplazarse nada menos que hasta Venecia, donde será enviado por la reina regente Mariana de Austria en misión diplomática.
Al parecer, los rumores de sus dotes como investigador (aunque él prefiere hablar de "intuición aderazada con sentido común") han llegado hasta la ciudad de los canales. Es por ello que el dogo, la máxima autoridad de la república veneciana, solicita su ayuda en la resolución de un enigma. Alguien le ha hecho llegar una nota anónima que vaticina el hundimiento de la ciudad "en su propia sangre". Al mismo tiempo, la llegada del mensaje coincide con el robo de una reliquia custodiada en la basílica de San Marcos.
Don Fernando, con la ayuda de su inseparable asistente Pelayo, deberá resolver un misterio en una ciudad que no conoce y por la que no resulta fácil moverse, a lo que hay que sumar una dificultad añadida: la acción transcurre en pleno Carnaval de Venecia, donde es habitual vestir capas y máscaras en público. Por si fuera poco, el hecho de que el robo se produjera la víspera de su llegada convertirá al propio detective en un sospechoso para las autoridades locales.
Como ya hiciera en las dos primeras entregas de la serie, Félix G. Modroño vuelve a ofrecernos una genial combinación de thriller histórico y novela de viajes, introduciendo la novedad de trasladar al protagonista fuera de nuestras fronteras.

miércoles, 13 de abril de 2016

Muerte dulce (Félix G. Modroño)

Fuente: felixmodrono.com
Segunda entrega de la serie protagonizada por Fernando de Zúñiga, médico y detective en la España del siglo XVII. En esta ocasión el protagonista viaja desde Salamanca a tierras vizcaínas con el fin de esclarecer la muerte de Pedro Urtiaga, personaje a quien se nos presentó en La sangre de los crucificados. Todo comienza cuando el doctor Zúñiga recibe una carta de su viejo amigo donde éste le confiesa que está a punto de morir a consecuencia de un envenenamiento y le pide un último favor: que identifique al responsable. Aunque los dos personajes no se despidieron como amigos en su último encuentro, el protagonista accede a cumplir la última voluntad del fallecido.
Una vez en casa del difunto, don Fernando descubre que su difunto amigo había gastado toda su fortuna en su funeral y dejado su casa en herencia a su única prima, lo que descarta que el móvil del crimen fuera económico. Intentando reconstruir los últimos días de su vida averiguará que el mejor amigo del fallecido había muerto poco antes a raíz del incendio de su casa, al parecer provocado. Sospechando que ambas muertes están relacionadas, el doctor Zúñiga indaga en el pasado reciente de los fallecidos y descubre el posible móvil de los dos crímenes: ambas víctimas fueron la pareja ganadora de una partida de mus donde había una importante cantidad de dinero en juego, aunque la apuesta nunca fue cobrada.
Dos años después de publicar el primer caso de Fernando de Zúñiga, Félix G. Modroño se mantiene fiel a su estilo, trasladando la acción esta vez a su Vizcaya natal y estrechando aún más los lazos entre sus personajes.

viernes, 18 de marzo de 2016

La sangre de los crucificados (Félix G. Modroño)

Fuente: Felixmodrono.com
Tal y como reza su cubierta, esta novela escrita en 2007 es el primer caso de Fernando de Zúñiga, un detective del Siglo de Oro, cuando el arte del Barroco se convierte en una aventura. El protagonista es un médico afincado en Salamanca que un día se desplaza a Zamora a petición del obispo de dicha diócesis. El motivo: una imagen de Jesús en la cruz que alguien ha depositado en la puerta del palacio episcopal. La imagen en cuestión resulta guardar un asombroso parecido con un hombre cuyo cadáver fue, a su vez, abandonado en la puerta de una iglesia de Zamora. Al parecer el sujeto, herrador de profesión, habría muerto desangrado a consecuencia de una herida en el cuello. El obispo de Zamora encomienda al doctor Zúñiga encontrar al asesino y supuesto autor de la imagen.
Don Fernando comienza visitando la iglesia donde fue hallado el cadáver. En su pórtico encuentra una letra F escrita con sangre, supuestamente de la víctima, y un papel con unas palabras en latín que parecen ser un mensaje cifrado. Ello le lleva a pensar que el asesino las dejó allí a modo de firma para ser reconocido como el autor del crimen y de la imagen. También habla con la viuda de la víctima, averiguando que entre sus ropas se encontraron otro mensaje y unas monedas. El dinero correspondería al pago por los servicios prestados por el herrador a un hombre de nacionalidad portuguesa. Tras dar muchas vueltas a los textos, el médico llega a la conclusión de que debe volver a Salamanca para conseguir más información sobre el asesino.
La primera novela de Félix G. Modroño es de lo más completa. Combina eficazmente el thriller histórico y la novela de viajes, llevando al protagonista de Zamora a Salamanca, Madrid y Sevilla. Todo apunta a que será la primera de una larga serie de entregas.